Un auténtico ritual inspirado en la cultura japonesa, este tratamiento comienza con el Baño O'Furo. Sumergido en el baño de madera de alerce, el cuerpo se relaja con un masaje de trapecios y cuero cabelludo que se prolonga con un masaje envolvente de toda la espalda y las piernas en cabina. El tratamiento termina con un masaje facial Kobido, una técnica ancestral lifting con movimientos rítmicos y precisos, adaptada a su morfología y tipo de piel.
Sus beneficios: reactiva la circulación, relaja profundamente y alisa los rasgos faciales.